En Perú la reducción de los accidentes viales, será posible integrando a toda la población para prevenir los choques, atropellamientos, colisiones y volteretas, entre otros. Actualmente, en las metrópolis peruanas, a la par que se implementan los programas de seguridad vial para reducir los accidentes de tránsito, también se estructuran los mecanismos de educación vial para transmitir a la población los conocimientos relativos a las normatividades, reglamentos, señalizaciones y aplicación de cada uno de ellos.
El gobierno de Perú estableció en el plan nacional de seguridad vial que la educación vial constituía un elemento primordial para crear la cultura de prevención y desarrollo cuyo objetivo era reducir los accidentes de tránsito en las carreteras del país. Además, los programas de educación vial fortalecen y estimulan el conocimiento, así como, el respeto a las normas y reglamentos, se vinculan con los derechos, deberes, además, favorecen el acatamiento a las instituciones y autoridades respectivas.
Las normas de seguridad vial están intrínsecamente relacionadas con la educación vial debido a que son la base sobre la que se establecen los conocimientos básicos, para que los peruanos aprendan las normas y señales que regulan la circulación de los vehículos, motocicletas, bicicletas y peatones a través de las aceras, pistas, calles y avenidas, de forma sencilla, directa y con dibujos o pictogramas.
Las personas que reciben la educación vial adoptan valores, actitudes y capacidad de respuesta frente a la situación de tránsito o el contexto vial del momento que también dependerán del criterio y de la educación moral de la persona, más allá de la educación vial proporcionada durante el desarrollo del programa.
Por otro lado, y de acuerdo al trabajo del gobierno peruano la educación vial, tiene como objetivos contribuir a la formación integral del educando fortaleciendo los aspectos físico, afectivo, cognitivo. Estimular sus valores, actitudes y que asuma sus derechos y responsabilidades ante situaciones de riesgo.
En Perú los programas de seguridad vial están estructurados para la reducción y prevención de los accidentes de tránsito, se han reorganizado para unirse a los planes de educación vial los cuales se organizan de acuerdo a los objetivos planteados y se relacionan directamente con los programas de seguridad vial cuya meta primordial es reducir los accidentes de tránsito. A partir de la propuesta educativa se desprenden una serie de objetivos como se indica a continuación.
Las normas de Seguridad Vial y reglas de tránsito que se aplican a los conductores de automóviles, ciclistas y motociclistas; también poseen una sección que se había soslayado pero que actualmente se ha retomado debido a la importancia que tiene la población peatonal, un sector que se considera de alto riesgo o muy vulnerable.
El gobernador Urribarri en Capital Federal hizo un comunicado donde habla sobre un plan de seguridad vial para el próximo verano en la ruta 14, este plan se debe a que se espera una gran afluencia de turistas que visitaran las ciudades de Colón, Gualeguaychú y todas las ciudades de Argentina que comprenden la costa del río Uruguay.
En las ciudades colombianas los problemas vinculados a los accidentes de tránsito son constantes y la reducción de ellos es imperceptible, las víctimas continúan y las estadísticas siguen creciendo. Para resolver esta inconveniente, el gobierno colombiano ha establecido diversos programas de Seguridad Vial y actualizar los reglamentos de tránsito, los cuales a pesar se considerarse como estrictos con leyes de aplicación rígidas para los conductores de automóviles, motocicletas, bicicletas y peatones, después de analizarlos detenidamente se han calificado como limitados en algunos aspectos.


