Se circulará a velocidad moderada y, si fuera preciso, se detendrá el vehículo, cuando las circunstancias lo exijan y especialmente en loscasos siguientes:
- Cuando haya peatones en la parte de la vía que se esté utilizando o pueda preverse su irrupción en la misma, especialmente cuando se trate de niños, ancianos, invidentes u otras personas manifiestamente impedidas.
- Al aproximarse a ciclos circulando, así como en las intersecciones y en las proximidades de vías de uso exclusivo de ciclos y de los pasos de peatones no regulados por semáforo o agentes de la circulación, así como al acercarse a mercados, centros docentes o a lugares en que sea previsible la presencia de niños.
- Cuando haya animales en la parte de la vía que se esté utilizando o pueda preverse su irrupción en la misma.
- En los tramos con edificios de inmediato acceso a la parte de la vía que se esté utilizando.
-Al aproximarse a un autobús en situación de parada, principalmente si se trata de un autobús de transporte escolar.
-Fuera de poblado, al acercarse a vehículos inmovilizados en la calzada y a ciclos que circulan por la calzada o el arcén.
- Al circular por pavimento deslizante o cuando puedan salpicarse o proyectarse agua, gravilla u otras materias a los demás usuarios de la vía.
- Al aproximarse a pasos a nivel, glorietas e intersecciones en que no se goce de prioridad, a lugares de reducida visibilidad o a estrechamientos.
- En intersecciones debidamente señalizadas en las que la visibilidad de la vía es prácticamente nula, la velocidad de los vehículos no deberá exceder de 50 kilómetros por hora.
- En el cruce con otro vehículo cuando las circunstancias de la vía, de los vehículos, las meteorológicas o ambientales no permitan realizarlo con seguridad.
- En caso de deslumbramiento el conductor reducirá la velocidad lo necesario, incluso hasta la detención total dentro del mismo carril, para evitar el alcance de vehículos o peatones que circulen en el mismo sentido.
- En los casos de niebla densa, lluvia intensa, nevada o nubes de polvo o humo.
Hoy os escribo este artículo desde Córdoba, en el II Encuentro de ciudades para la Seguridad Vial, lo que se va a fomentar en el encuentro de este año es intercambiar buenas prácticas sobre seguridad vial urbana, fundamentalmente entre ayuntamientos de toda España, bajo el lema de: ‘Protagonista: el peatón’.
En este encuentro de un día y medio la DGT trata de convocar a todas las personas que están trabajando en seguridad vial en ciudades: departamentos policiales, de tráfico y movilidad; departamentos de salud y asuntos sociales; centros de enseñanza; compañías de seguros; empresas consultoras y de automoción; universidades y centros e institutos de investigación; asociaciones ciudadanas y de consumidores; ONG´s… con el fin de generar un buen intercambio de conocimiento sobre seguridad vial urbana.
Yo voy a estar allí para presentar nuestro simulador de conducción y nuestro software de conducción y seguridad vial. Os invito a que paséis a visitarnos hoy o mañana, buscad el Stand de Arisoft y probáis nuestro simulador de conducción.
Os dejo con el vídeo de hoy en el que vamos a conocer todos los tipos de carreteras existentes en España y sus características. Es imposible que nos aprendamos las velocidades máximas permitidas en España sin conocer antes sus vías.
Un saludo y lo dicho, os espero hoy o mañana en:
El Palacio de Congresos y Exposiciones de Córdoba
C/ Torrijos, 10
14001 Córdoba
Los radares de tramo para controlar la velocidad de los conductores. Está claro que “los palos al bolsillo son los que más duelen” y en tiempos de crisis más.
¿Servirán este nuevo sistema de radares para ampliar la seguridad en las carreteras españolas? El tiempo lo dirá. Os voy a recordar en que consisten estos nuevos radares.
El modo de funcionamiento de estos dispositivos es sencillo. Constan de dos cámaras de visión artificial infrarrojas situadas en cada uno de los carriles e instaladas una al comienzo y otra al final del tramo a vigilar.
Estas cámaras graban todos los vehículos que pasan por el tramo y registran el momento en que cada vehículo entra y sale de dicho tramo, así como su matrícula.
Con los datos recogidos por las cámaras, un ordenador comprueba el tiempo que cada vehículo ha tardado en cruzar el tramo y calcula su velocidad media.
Si la velocidad es superior a la fijada en el tramo, la fotografía del vehículo infractor se remite por fibra óptica al Centro de Tratamiento de Denuncias, en donde se tramita el correspondiente boletín sancionador cuya primera notificación se remitirá al titular del vehículo en un breve periodo de días para que se identifique al conductor responsable de la infracción.
En este tipo de radares todos los sensores están interconectados, de modo que no sirve de nada cambiarse de carril, ni frenar justo antes de la cámara instalada al final del tramo, ya que lo que mide es la velocidad media a la que se circula por dicho tramo.
Así funcionan este tipo de radares, desde mi opinión son más seguros para la conducción ya que evitan el frenado brusco que muchos conductores realizan al acercarse a un radar fijo. También evitan esas sanciones por un despiste del conductor en un momento dado. Esperemos que la DGT los use con cabeza y no solo por un afán recaudatorio