El movimiento normal de un vehículo dentro de la corriente circulatoria será simplemente adaptarse al ritmo general de esa corriente, sin alteraciones con respecto a su posición en la calzada.
Este comportamiento podría denominarse como un movimiento de “progresión normal”. Si se altera o varía sensiblemente la posición del vehículo en la calzada, inmediatamente se interrumpirá la “progresión normal” para efectuar alguna maniobra.
Las maniobras pueden suponer una alteración de las circunstancias normales de la marcha de otros vehículos y sus conductores pueden verse afectados osorprendidos, razones por las que las normas que regulan su realización tienden, fundamentalmente, a evitar la peligrosidad real o potencial generada por dicha alteración.
No se consideran maniobras, al faltar los requisitos básicos de las mismas, por ejemplo:
- La reanudación de la marcha después de una detención ordenada por los Agentes de Tráfico o impuesta por las circunstancias normales de la circulación.
- La trayectoria curva que es necesario realizar para tomar una curva impuesta por la alineación de la vía.
- La marcha atrás, si bien es una maniobra, no se considera maniobra básica de circulación por ser una actuación o movimiento integrante de otras maniobras.
Con independencia de la obligación de los conductores de los vehículos que se incorporen a la circulación de cumplir las prescripciones, los demás conductores facilitarán, en la medida de lo posible, dicha maniobra especialmente si se trata de un vehículo de transporte colectivo de viajeros, que pretende incorporarse a la circulación desde una parada señalizada.
En los poblados, con el fin de facilitar la circulación de los vehículos de transporte colectivo de viajeros, los conductores de los demás vehículos deberán desplazarse lateralmente, siempre que fuera posible, o reducir su velocidad, llegando a detenerse, si fuera preciso, para que los vehículos de transporte colectivo puedan efectuar la maniobra necesaria para proseguir su marcha a la salida de las paradas señalizadas.
La atención es una parte fundamental en la conducción, y es que las distracciones provocan un 60% del total de los accidentes junto con el exceso de velocidad y el consumo de alcohol. Para lograr mantenernos alerta hay una serie de consejos que conviene tener en cuenta.
Uno de los factores que afecta notablemente en la conducción es la personalidad, ya que las personas extravertidas son más propensas a las distracciones, pero también influyen la fatiga, la depresión o el sueño, ya que provocan falta de atención y riesgo en la conducción. En definitiva, para evitar las distracciones al coger el volante hay que poner los cinco sentidos.
Según las investigaciones de la DGT, un tercio de los siniestros se producen por distracciones visuales del conductor. En la conducción existen factores visuales fundamentales, como la agudeza visual, la visión estereoscópica (tres dimensiones), el campo visual (amplitud de visión lateral), la resistencia del ojo humano al deslumbramiento y, especialmente, la adaptación a la oscuridad. Las dificultades de visión, sobre todo en horas de escasa visibilidad, son un importante elemento desencadenante de despistes y errores en la conducción. La agudeza visual en visión nocturna se reduce un 70% y el sentido de la profundidad es siete veces menos eficaz que durante el día.
El oído participa en la conducción como complemento fundamental de la visión, ayudándola a situar los estímulos en el tiempo y el espacio, además de manteniendo el equilibrio. Cabe señalar que la pérdida de audición disminuye la captación de estímulos y el vértigo, pudiendo causar fallos atencionales, perceptivos y distracciones.
La corrección auditiva está permitida tanto para conductores profesionales como no profesionales, y actualmente no es obligatorio llevar audífonos de repuesto durante la conducción. Lo que la DGT recomienda es que durante el período de adaptación al audífono se evite la conducción o se reduzcan las horas al volante. En la conducción hay que evitar ruidos, como la radio a todo volumen en el interior del vehículo, así habrá menos distracciones.
El pasado 15 de enero de 2011 se celebraron elecciones a la Presidencia de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Alicante, y en ellas resultó reelegido como presidente, con aproximadamente el 75% de los votos, Alfonso Carrillo.
Después de estas elecciones la Junta Directiva de la Asociación de Autoescuelas de Alicante está compuesta por:
Presidente: Alfonso Carrillo
Vicepresidente: Gregorio Sabater
Secretario General: Salvador P. Alonso
Tesorera: Lucía Casado
Contador: Enrique Pérez
Vocales: Vicente Beneyto, Pedro Castells, Manuel Murcia, Francisco J. Poveda y José M. Valero
Actualmente la Asociación Provincial de Autoescuelas de Alicante cuenta con unas 155 autoescuelas y 250 secciones en toda la provincia.
Desde la secretaría de la Asociación se tramitan las presentaciones a examen de las autoescuelas asociadas, las posibles quejas, los convenios con otros organismos…
Además desde la Asociación también se produce un intercambio de información sobre el sector, durante las juntas ordinarias y extraordinarias se informa sobre el futuro de la profesión y una vez al año se realiza una jornada de convivencia en las que los participantes intercambias las experiencias que se han producido en las autoescuelas durante todo el año.
Esperemos que en esta nueva etapa de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Alicante se puedan compartir muchas buenas noticias sobre la situación del sector, que actualmente está atravesando por una difícil situación debido a la crisis económica que está viviendo el país.