Seguridad Vial: Factores y siniestralidad

Es curioso que en el ví­deo de hoy tenga que hablar de factores y siniestralidad, cuando hace varios dí­as, a mi hijo de 6 años lo atropello un turismo. Ya puedo decir que está fuera de peligro, pero han sido unos dí­as horrorosos y de mucha incertidumbre. He estado a punto de ver morir a mi hijo por una serie de inconsciencias humanas que han llevado a que ocurriese ese siniestro totalmente evitable. Hoy puedo decir que solo tenia el fémur partido. Ya lo han operado, no podrá apoyar el pie en el suelo durante 2 meses, no podrá jugar al fútbol, que es lo que más le gusta, durante 8 o 9 meses, pero lo verdaderamente importante es que pronto estará en casa.

Vamos a analizar lo que paso y veamos como se podí­a haber evitado si hubiésemos actuado prudentemente. Yo vivo en una zona residencial. Para los que no lo sepan una “Zona Residencial” en España es una ví­a donde no se pueden superar los 20 km/h, donde los conductores deben de estar pendientes de los niños, puesto que pueden estar jugando en la ví­a y donde los conductores sólo pueden estacionar en los lugares habilitados al efecto.

Pues bien, después de las aclaraciones, os cuento. Esto fue el Sábado. En la Urbanización han abierto un club social y ese dí­a habí­a un campeonato de pádel. Estaba en casa y pensé en subir al club a invitar a mi suegro a un café. Cuando llegue me di cuenta de que aquello era una feria. Habí­a cientos de personas, coches en medio de la calle y en lo alto de los pasos de peatones. Me pareció mal que todo el mundo quisiésemos aparcar en la misma puerta del club. Como la calle no tiene salida, pensamos que los coches no estorban. En ese momento, me pareció una conducta incí­vica, pero no vi el peligro. Entramos dentro del club a tomar café y el niño y su hermano se aburrí­an, querí­an salir a jugar fuera. Mi suegro se ofreció a salir con ellos. Los deje salir fuera, las aceras son muy anchas, la calle no tiene salida, y el niño y yo pasamos todos los dí­as por allí­, paseando al perro, claro el resto de dí­as no hay nadie, el niño no aprecia peligro. Aquí­ me equivoque. No existí­a sensación de riesgo. Pero habí­a mucho peligro en la situación, como estaban los coches inmovilizados en la calzada era imposible que el niño supiese donde se acababa la acera y donde empezaba la calzada. Los coches que salí­an del lugar esquivaban a los vehí­culos mal estacionados y a los peatones, que circulaban de paseo por la calzada.

A esto le sumamos que eran las 17:30, que el sol estaba muy bajo, y deslumbraba a los conductores…

El niño jugando salió de entre dos coches y la conductora no lo vio. Estaba demasiado ocupada con el resto de factores. Una pena que este análisis no lo hubiese hecho antes, ahora no tendrí­a a mi hijo con clavos de metal en el fémur y una larga recuperación por delante.

Si que os puedo garantizar que haré todo lo posible para que no vuelva a ocurrir esa situación en mi urbanización. ¿se podí­a haber evitado? Pues si. Y todos nosotros, desde nuestra posición seguro que podemos hacer algo para evitarlo.

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Javier Merino
Profesor de Formación Vial

Sobre el autor

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Blog dedicado a la conducción, las autoescuelas y la seguridad vial. Está creado por un grupo de profesionales de la formación vial que comparten inquietudes y experiencias. Aquí­ podrás encontrar información variada sobre el dí­a a dí­a de la autoescuela, exámenes, test o novedades y consejos para una conducción más segura.

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