
La seguridad vial de los más pequeños es un tema que cada vez está más presente en la sociedad, y pensando en mejorar aún más la seguridad de los niños en sus viajes, Bartolomé Vargas, fiscal coordinador de Seguridad Vial, ha pedido una reforma de la ley con el fin de que todos los medios de transporte públicos estén dotados obligatoriamente con sistemas de retención infantil (SRI) cuando transporten a niños.
Esta medida no ha sido bien recibida ni por el colectivo de taxistas ni por los padres.
Los taxistas actualmente están exentos de llevar sillas infantiles en los trayectos urbanos y en caso de que los trayectos sean fuera de los núcleos urbanos son los padres de los menores quienes deben aportar la correspondiente silla homologada.
Los taxistas ven imposible poder cumplir con la peticón que ha hecho Bartolomé Vargas, porque eso implicaría llevar varias sillas de cada tipo, porque se puede dar el caso de que una madre viaje con varios niños que utilicen el mismo tipo de silla.
Esta reforma propuesta también sería de difícil cumplimiento en el caso de los autobuses urbanos, en el que muchos niños viajan incluso de pie.
Los padres de los niños tampoco son partidarios de la reforma ya que temen que con ella se les quite la posibilidad de poder viajar en transporte público. Eva Gayán, gerente de la asociación de familias numerosas “3 y más” ha declarado sobre esta reforma que “Somos los primeros que queremos la seguridad de nuestros hijos, pero todo tiene un límite” a lo que ha añadido, “Además, cada niño necesita una silla en concreto y, aunque el taxista llevara varias en el maletero, ¿dónde metería el equipaje?”.
Habrá que esperar para ver si la reforma propuesta por el fiscal de Seguridad Vial se lleva adelante o no.

Según los datos de un estudio elaborado por la Fundación Mutua Madrileña en los últimos 3 años más de 3,5 millones de conductores, el 15% del total, han provocado al menos un accidente y unos 480.000 han provocado como mínimo dos siniestros en este tiempo.
Los datos más relevantes del estudio:
- El grupo de de conductores más jóvenes, entre los 18 y los 24 años, son los conductores con una mayor tasa de reincidencia. Además los conductores menores de 30 años tienen casu 4 veces más accidentes con lesiones que los conductores más mayores, los mayores de 60 años y precisamente los conductores entre los 60 y los 65 años son los que menos accidentes sufren, aunque en este tramo aumentan los accidentes a la hora de aparcar.
- Aunque en general los hombres menores de 30 sufren hasta un 25% más accidentes que las mujeres de la misma edad esta diferencia no se nota en cuanto a la reincidencia y hombres y mujeres tras provocar un accidente tienes las mismas probabilidad de provocar otro.
- Los accidentes más graves se dan con mayor frecuencia entre hombres de 40 a 50 años, ya que este tipo de conductores suele eleguir coches con mayor potencia, lo que agrava las consecuencias de sus siniestros. En este grupo de edad además se puede dar un excenso de confianza y relajación del cumplimiento de las normas de circulación.
- Por Comunidades Autónomas Galicia, Asturias y Cantabria son las comunidades con una mayor tasa de reincidencia mientras que Madrid y Castilla la Mancha son en las que menos se reincide.

Muchas veces hemos hablado de lo importante que es educar a los menores en seguridad vial, y a la vista de los datos presentados en la memoria del 2009 de la Fiscalía de Seguridad Vial de Andalucía, la necesidad de dar este tipo de formación y de concienciar a los jóvenes en seguridad vial queda latente.
La gran mayoría de los delitos cometidos por los jóvenes son delitos relacionados con el tráfico, de hecho el 40% de la delicuencia juvenil son delitos cometidos por menores contra la seguridad vial.
Sólo en la provincia de Sevilla durante el 2009 fueron denunciados 412 menores por circular sin permiso, 27 por conducción temeraria y otros 9 fueron denunciados por conducir tras haber consumido alcohol, a pesar de que estos datos son alarmantes, hay que tener en cuenta que se ha producido una reducción considerable de este tipo de delitos, especialmente en lo relativo a la conducción bajo los efectos del alcohol habiendo pasado de 27 denuncias por este motivo en el 2008 a las 9 del año pasado.
A la vista de estos datos parece imprescindible formar a los jóvenes en seguridad vial, ya que trasmitiendo a los menores la importancia de la seguridad vial se conseguiría no sólo reducir la siniestralidad de los menores, ahora y cuando sean adultos, sino que además también se reduciría la delicuencia juvenil.