En Pontevedra se ha puesto en marcha un proyecto educativo municipal que tiene como objetivo prevenir que los jóvenes que obtienen el permiso de conducir consuman drogas o alcohol, y de este modo reducir la siniestralidad del verano, cuando se producen más desplazamientos por parte de los jóvenes a “zonas de copas”.
Este programa educativo, dependiente de la Concejalía de Bienestar Social, lleva por nombre “Cambio de Sentido” y en él se han implicado 7 autoescuelas pontevedresas Chaves, Tambo, Teucro, Peregrina, Galicia, García Camba y Arias.
En estas autoescuelas se impartirán unas charlas informativo-formativas en las que miembros del Programa municipal de Prevención explicarán a los alumnos diferentes contenidos teóricos, como tipos de drogas, sus efectos, el grado alcohólico, las unidades de bebida, cómo se calcula el índice de alcoholemia, la tolerancia, los límites, los mitos y las alternativas.
En estas charlas se incidirá en temas como el riesgo de mezclar alcohol con otras sustancias, el aumento exponencial de los accidentes cuando se conduce ebrio y las sanciones que pueden imponerse por circular al volante en estas condiciones. Además cada uno de los alumnos recibirán un manual con todos los temas tratados para que no caigan en el olvido y en el que podrán consultar las sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol.
Esperamos que esta nueva edición Cambio de Sentido sirva para concienciar a los jóvenes del terrible impacto que tiene mezclar drogas y alcohol con la conducción.
No hace mucho nos preguntábamos si está permitido que un padre enseñe a conducir a su hijo en nuestro país y os contábanos la historia de un padre y de su hija que fueron absueltos ya que ellos buscaron las circunstancias necesarias para no poner en riesgo la circulación durante su clase práctica.
En esta ocasión también os traemos otra historia, la de un padre y su hijo que han sido condenados, a uno por conducir sin el correspondiente permiso, y al otro por ser cooperador necesario al darle la clase práctica.
Concretamente padre e hijo han sido condenados a a sendas multas económicas, 5 euros diarios en el caso del hijo y 6 euros diarios para el padre, y a 31 días de trabajos en beneficio de la comunidad por el Juzgado de lo Penal número 2 de Pamplona.
Todo ocurrió el pasado 24 de mayo cuando la Guardia Civil sorprendió a un joven de 20 años conduciendo, sin haber obtenido el permiso de conducir, por las calles de una urbanización de Tafalla. El joven estaba acompañado por su padre de 51 años, propietario del coche, que les estaba dando una lección práctica de conducir a su hijo.
En la sentencia se indica que las calles de la urbanización en la que ambos se encontraban “están abiertas al tráfico de vehículos” por lo que, si bien subraya que en el momento de los hechos “apenas había circulación”, establece que en ellas “es aplicable la legislación sobre tráfico”
Sin duda, aunque es habitual que los padres enseñen a conducir a sus hijos, lo mejor es no “jugársela” y dejar que sean las autoescuelas quienes les enseñen a conducir.
Las personas con discapacidad física lo tienen más difícil para poderse poner a los mandos de un volante, y uno de los problemas a los que se enfrentan es aprender a utilizar un vehículo adaptado.
Autoescuela Europa es la única de la provincia de Lugo que cuenta con un coche adaptado para personas con minusvalías físicas, y este coche será utilizado en el segundo curso de conducción segura para personas con discapacidad física que organizan la asociación Basanta Motorsport, Cogami y la Diputación de Lugo.
Este curso tendrá lugar mañana, 17 de julio, a las 9 de la mañana en el polígono industrial de Outeiro de Rei bajo el nombre de II Xornadas gratuitas de información e fomación de conducción segura para persoas con discapacidade física.
En este curso participarán 20 personas con discapacidad física que tendrán la oportunidad de aprender a utilizar un vehículo adaptado en condiciones adversas como en calzadas mojadas, así como a realizar frenadas bruscas o sin control de tracción.
Las jornadas de formación gratuita surgieron a raíz de un accidentes que sufrió Avelino Basanta, que actualmente es piloto de rallys con discapacidad física, y que le provocó su discapacidad. Después del accidente Avelino se encontró on un vacío informativo acerca de las múltiples posibilidades que existen en esta situación, por lo que decidió crear las jornadas de formación gratuita para personas discapacitadas.